SONIDOS DE LA ALDEA: Frisco
Tapalké
Grabado en Tapalqué-Tandil en 2017
Publicación 2018
Producido por Sebastián Mansilla
Se llama Tapalké y es la opera prima de un tal “Frisco”, que
no es otro que Facundo Friscoletti, artista de nuestra Aldea.
Tapalké airea la casa del
Rock con melodías frescas,
pegadizas, que parecen haber estado
siempre ahí, en el aire de nuestro paisaje
y que Frisco activó para nosotros.
En su bocanada se sospecha el rock nuestro de los setenta,
pinceladas folkies y lo mejor del Pop.
Todo en su justa medida, porque Frisco en realidad hace música como si
hubiera que refundar el género y el
resultado es de una actualidad sonora y poética que se nos antoja auténtica y
madura a medida que la escucha avanza.
Sus letras nos convidan a
salir a la vida, porque “la verdad no se ve desde un sillón” y como alguna vez
nos gritaron “salgan al sol, idiotas” Frisco ahora, nos recuerda una vez más
que, “la solución puede ser el sol y el
aire fresco que nunca hace daño...”.
“Nosotros dos y el resto”
dice un estribillo, “No es muy raro lo que pido, compartir nuestro destino”
dice otro. Suenan íntimos y universales al mismo tiempo, porque así es el amor.
Y Frisco le canta también al amor.
Su voz limpia, impecable,
recorre siete canciones que se nos hacen
poco, pero que son más que suficientes para dejarnos un mensaje claro: el rock
siempre tiene cosas para decir y a veces, solo a veces, encuentra formas
encantadoras de hacerlo.
El arte de tapa sintetiza la idea. La fotografía
de un patio común y silvestre, macetas, una garrafa, pero en el centro de la
escena el plano detalle de un pavo real con mirada inquisitiva, quiebra el
sentido. Es la aparición de lo bello en lo cotidiano, una belleza conocida pero
a la vez exótica que nunca se gasta. Y además está el nombre “Tapalké” escrito
así, con “k” de lenguaje digital.

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