Cronica- Yoana Donatti: Zumba, la hora feliz
Afuera es el mes de los vientos. Es de noche. Afuera el pueblo se mueve animado por los últimos mandados del día. Pero podría ser que ese pueblo ya no esté, que el mundo hubiese desaparecido, que hubiera ruinas e intemperie al otro lado de la puerta. Y nada de eso cambiaría lo que sucede en el salón principal de la Sociedad Italiana de Tapalqué este jueves a las 19:30. Ahí, veinte mujeres arden en una burbuja de energía que crece al ritmo de cumbias, bachatas, reguetones y arengas tribales. Esa energía brota del carisma de Yoana Donatti, que sobre el escenario al fondo del salón despliega su clase de zumba. O mejor dicho: allí se manifiesta su alter ego, que carece de nombre y es, en realidad, una hechicera, una ninfa o un tsunami. *** Minutos antes, yo estaba en la vereda sin animarme a entrar. Yoana llegó puntual, como siempre. De todas formas, no crucé la puerta principal con ella; preferí entrar por una lateral que da un buffet, como quien no quiere ser visto. Habíamos pactado...