Editorial
La Aldea insiste
Volvemos, después
de un año y medio de mascar el freno.
Volvemos porque
amamos las historias que viven en nuestro pueblo.
Volvemos porque
amamos lo artesanal y lo autogestivo.
Volvemos porque,
entre tanto odio, apostamos al amor y a la comunidad.
Volvemos porque,
a veces, priorizar la pasión por sobre lo que dictan los Excel de costos es una
forma de resistencia.
Entonces volvemos
para seguir diciendo que vale la pena insistir en lo que nos hace bien, y para
seguir construyendo esa Aldea que se mira y se celebra.
Gracias por ser
parte del regreso de Aldea Tapalqué.
Pasen y lean.
Dicho de la Tapa
¡ Por lo menos a mi me echó Castrilli!
Este dicho de
nuestra Aldea se remonta a fines de los años 90. En aquella época, para evitar
controversias y asegurar imparcialidad en el clásico del fútbol local —Club
Atlético Tapalqué vs. Club Social y Deportivo Sarmiento— solía contratarse un
árbitro de renombre de la primera división profesional. Uno de esos clásicos
fue arbitrado nada menos que por Javier Castrilli, famoso por su rigurosidad.
El partido
terminó, fiel a su estilo, con varios expulsados de ambos equipos.
La semana siguiente, durante el regreso a los entrenamientos de Sarmiento, algunos jugadores se recriminaban entre sí por las expulsiones. Cuando uno de ellos le reprochó a Walter su tarjeta roja, él respondió con una frase que quedó para la historia:
“Por lo menos a mí me echó Castrilli… No como a vos, que te echaron los nutrieros de Alvear.”
Desde entonces,
la expresión circula como una forma picaresca de marcar una diferencia de
jerarquía.

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